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	<title>Wiki Spirit - User contributions [en]</title>
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		<title>Guía de sendas del Camino en Galicia: Fisterra-Muxía, Inglés, Invierno y Vía de la Plata</title>
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		<updated>2026-07-28T19:24:57Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Inninklxtw: Created page with &amp;quot;&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;p&amp;gt; Galicia tiene una manera muy suya de cambiar el paso a quien llega caminando. No lo hace de cuajo, sino por acumulación: una iglesia sencilla al filo del camino, una conversación breve en una villa, el fragancia a mar cuando ya creías que todo sería interior, una mesa donde el pan y el plato caliente pesan tanto como los kilómetros. Por eso el Camino acá no es conveniente mirarlo solo como una línea cara Santiago. También es una forma de explorar destin...&amp;quot;&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;p&amp;gt; Galicia tiene una manera muy suya de cambiar el paso a quien llega caminando. No lo hace de cuajo, sino por acumulación: una iglesia sencilla al filo del camino, una conversación breve en una villa, el fragancia a mar cuando ya creías que todo sería interior, una mesa donde el pan y el plato caliente pesan tanto como los kilómetros. Por eso el Camino acá no es conveniente mirarlo solo como una línea cara Santiago. También es una forma de explorar destinos con calma, un viaje donde cultura, naturaleza, pueblos y costumbres se mezclan sin solicitar permiso.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Entre las rutas oficiales que atraviesan Galicia, algunas son bien conocidas y otras preservan un aire más reservado. En esta guía nos centramos en 4 caminos con personalidad propia: Fisterra-Muxía, Inglés, Invierno y Vía de la Plata. No compiten entre sí. De hecho, la elección depende mucho del tipo de viajero que seas, del tiempo disponible y de lo que busques cuando afirmas “hacer el Camino”. Hay quien desea llegar a Santiago, quien desea prolongar la experiencia hasta el Atlántico, quien prefiere una senda con sabor histórico y quien valora una alternativa menos obvia para sus planes para viajes.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Galicia y el Camino, más que una peregrinación&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; El Camino de Santiago se comprende a menudo desde la credencial, la mochila y la llegada a la plaza del Obradoiro. Todo eso importa, claro. Pero en Galicia el Camino funciona también como una red de guías y actividades en urbes, pequeñas localidades, espacios naturales y regiones con identidad fuerte. El viajante no solo anda. Mira, prueba, escucha y decide dónde detenerse un poco más.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Las sendas oficiales en Galicia incluyen, entre otras muchas, el Camino Francés, el Portugués, el del Norte, el Primitivo, el Inglés, el de Invierno, el de Fisterra-Muxía, la Senda del Mar de Arousa y Río Ulla, y la Vía de la Plata. Esa variedad ayuda a entender por qué no existe un único “mejor Camino”. Hay caminos para quien llega con poquitos días, para quien desea atravesar paisajes interiores, para quien busca el mar, para quien desea conectar con la historia de los puertos o para quien se plantea el viaje como una sucesión de actividades en sitios turísticos, mas sin perder el ritmo lento de la travesía.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Un detalle práctico que conviene aceptar desde el principio: Galicia cambia mucho con el clima. Una jornada afable puede volverse húmeda, y una mañana gris puede abrirse en una tarde lumínica. Esa inestabilidad no arruina el viaje, lo define. Quien prepara bien el equipaje y sostiene un margen flexible en sus etapas acostumbra a disfrutar más. Quien lo mide todo al minuto, sufre más de la cuenta.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Camino de Fisterra-Muxía, caminar hacia el fin simbólico&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; El Camino de Fisterra-Muxía tiene una particularidad que lo distingue de prácticamente todos los demás: no termina en la ciudad de Santiago, sino más bien que parte de él o lo prolonga. Para muchas personas, llegar a Compostela no cierra la experiencia. Tras días de marcha, el cuerpo ya ha encontrado su cadencia y cuesta aceptar que todo acabe de súbito en una plaza llena de emoción, abrazos y fotos. Entonces aparece la llamada del Atlántico.&amp;lt;/p&amp;gt;&amp;lt;p&amp;gt; &amp;lt;iframe  src=&amp;quot;https://www.youtube.com/embed/wWQlkJdo1Gg&amp;quot; width=&amp;quot;560&amp;quot; height=&amp;quot;315&amp;quot; style=&amp;quot;border: none;&amp;quot; allowfullscreen=&amp;quot;&amp;quot; &amp;gt;&amp;lt;/iframe&amp;gt;&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Fisterra y Muxía tienen una carga simbólica poderosa. El propio nombre de Fisterra evoca el final de la tierra, ese borde occidental donde el paisaje parece empujar la mirada cara algo más grande que el mapa. Muxía, por su lado, ofrece una relación muy directa entre el mar, la piedra, la devoción y la memoria. No hace falta exagerar el misticismo para sentirlo. Basta llegar con las piernas cansadas, oír el oleaje y percatarse de que el Camino asimismo puede finalizar mirando al océano.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Esta ruta funciona muy bien para quienes ya han llegado a Santiago por otro camino y no quieren recortar la experiencia de golpe. Asimismo encaja con viajantes que buscan planes para cada viaje con un componente más contemplativo que monumental. Aquí el atrayente no está solo en “ver cosas”, sino más bien en deambular entre la urbe compostelana y un paisaje que se va abriendo cara la costa.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Hay un pequeño aprendizaje que muchos descubren tarde: después de Santiago, el ánimo cambia. Algunas personas caminan más ligeras, liberadas de la presión de llegar. Otras sienten una especie de vacío, tal y como si hubieran cruzado la meta y siguieran corriendo. Por eso es conveniente plantear Fisterra-Muxía no como un añadido automático, sino más bien como una segunda parte con sentido propio. Si apetece silencio, mar y un cierre más íntimo, es una elección preciosa. Si el cuerpo pide descanso, tal vez sea mejor reservarlo para otro viaje.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Camino Inglés, una ruta breve con carácter histórico&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; El Camino Inglés suele atraer a quienes no disponen de muchas semanas, mas desean una experiencia jacobea con identidad clara. Su nombre remite a los peregrinos que llegaban por mar desde el norte de Europa y seguían por tierra hacia Santiago. Esa combinación de memoria marítima y avance interior le da un tono diferente, menos extendido en el imaginario popular que el Camino Francés o el Portugués, mas muy sugerente.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Es una buena opción para viajantes que buscan una ruta contenida, en especial si organizan escapadas o excursiones en urbes gallegas y quieren añadir múltiples días de travesía. La escala importa. No todo el planeta puede reservar un mes, y no por eso la experiencia debe ser menor. A veces, un Camino breve se vive con mucha intensidad exactamente porque fuerza a concentrar la atención.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; El Camino Inglés también permite comprobar algo interesante: la espiritualidad del Camino no depende del número de quilómetros acumulados. Puede aparecer en una charla en un albergue, en el silencio de una mañana, en una iglesia abierta o en el gesto de alguien que ayuda sin darle importancia. Quien llega aguardando una versión reducida de otro Camino quizá se confunda. Esta senda tiene su propio pulso.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Para planearlo, yo recomendaría eludir una agenda demasiado cargada de visitas auxiliares. Es tentador convertir cada tarde en una pequeña ruta turística, pero el cansancio de pasear cambia las prioridades. Mejor escoger uno o dos instantes de pausa, comer bien, lavar ropa si hace falta y dormir. Las actividades complementarias ganan mucho cuando no se viven con prisa. En el Camino, menos acostumbra a dejar más huella.&amp;lt;/p&amp;gt;&amp;lt;p&amp;gt; &amp;lt;iframe  src=&amp;quot;https://www.youtube.com/embed/wdHW_lPpZMA&amp;quot; width=&amp;quot;560&amp;quot; height=&amp;quot;315&amp;quot; style=&amp;quot;border: none;&amp;quot; allowfullscreen=&amp;quot;&amp;quot; &amp;gt;&amp;lt;/iframe&amp;gt;&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Camino de Invierno, una alternativa con otra luz&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; El Camino de Invierno sugiere desde el nombre una relación diferente con el territorio. Es una senda oficial en Galicia y, si bien no resulta conveniente reducirla a una etiqueta estacional, sí invita a pensar en quienes procuran opciones alternativas menos masificadas y un contacto más pausado con el paisaje interior. La palabra &amp;lt;a href=&amp;quot;https://escatter11.fullerton.edu/nfs/show_user.php?userid=9880398&amp;quot;&amp;gt;tours gratuitos y excursiones&amp;lt;/a&amp;gt; “invierno” lúcida una imagen de recogimiento, de caminos más sosegados y de jornadas donde el tiempo pesa en la planificación.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La elección de esta senda exige un punto más de atención. No porque sea inalcanzable, sino más bien por el hecho de que el viajante debe admitir que los servicios, el ritmo y las condiciones pueden sentirse diferentes a los caminos más frecuentados. En rutas menos obvias, la preparación se nota más. Conviene comprobar con antelación dónde dormir, de qué forma dividir las jornadas y qué margen dejar para cambios. Esa parte organizativa no resta encanto. A la inversa, ayuda a caminar con confianza.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; El Camino de Invierno puede interesar mucho a quien ya conoce las sendas más populares y quiere otra lectura de Galicia. No todo el país es costa ni postal verde con hórreos bajo la lluvia, si bien también haya mucho de eso. Galicia interior ofrece una experiencia más prudente, a veces más exigente emocionalmente, pues hay menos distracciones y más espacio para el propio pensamiento.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; En términos de planes para viajes, esta senda marcha bien para personas que valoran la autenticidad por encima de la comodidad absoluta. La palabra autenticidad se usa demasiado, pero aquí tiene un sentido concreto: caminar por lugares donde el turismo no siempre y en toda circunstancia marca el paso, entrar en contacto con villas y costumbres sin convertirlas en decorado, y comprender que un sitio turístico también puede ser una carretera sosegada, una plaza con 3 vecinos o un paisaje que no aparece en todas las fotografías.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Vía de la Plata en Galicia, la entrada desde el sur&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La Vía de la Plata es otra de las grandes rutas oficiales que conectan con Santiago a través de Galicia. Su trazado gallego se asocia a una llegada desde el sur y ofrece una sensación de continuidad histórica muy potente. No es una senda para quien solo busca coleccionar lugares bonitos, sino para quien goza entendiendo los caminos como corredores de cultura, intercambio y memoria.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Su carácter la transforma en una opción atrayente para viajeros con más experiencia o con ganas de un trayecto menos evidente. Tiene algo de viaje largo aun cuando solo se recorre el tramo gallego, porque arrastra una tradición de camino extenso, de tránsito entre territorios, de entrada progresiva en el nordoeste. Para ciertas personas, esa profundidad histórica marca la diferencia.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Al preparar la Vía de la Plata, conviene pensar menos en el “qué ver” y más en el “cómo vivirla”. Si se plantea como una sucesión de paradas veloces, pierde una parte de su fuerza. Si se pasea con paciencia, dejando que las localidades y los paisajes impongan su ritmo, gana muchísimo. Acá las guías y actividades en urbes pueden complementar el viaje, pero no deberían hurtarle estrellato a la ruta.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Una ventaja de esta opción es que permite combinar el Camino con otras formas de conocer Galicia desde una mirada extensa. Al final, el peregrino no atraviesa un decorado neutro. Pasa por un territorio con gastronomía, patrimonio, naturaleza y costumbres propias. En eso coincide con la idea que el turismo gallego lleva años subrayando: el Camino es peregrinación, sí, pero asimismo arte, cultura, paisaje y relación con la vida local.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Cómo escoger entre estas 4 rutas&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La pregunta más útil no es “cuál es la mejor”, sino más bien “cuál encaja con mi momento”. He visto a personas enamorarse de una ruta breve pues era justo lo que precisaban, y a otras frustrarse en caminos preciosos pues escogieron por prestigio, no por deseo real. El Camino exige honradez. También humildad física.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;ul&amp;gt;  &amp;lt;li&amp;gt; Si ya has llegado a Santiago y quieres un cierre atlántico, Fisterra-Muxía tiene un sentido especial.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;li&amp;gt; Si dispones de pocos días y buscas una experiencia jacobea completa en formato breve, el Camino Inglés puede encajar realmente bien.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;li&amp;gt; Si prefieres una ruta menos obvia y aceptas planear con más cuidado, mira con cariño el Camino de Invierno.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;li&amp;gt; Si te atraen los caminos de largo aliento histórico y la entrada desde el sur, la Vía de la Plata merece atención.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;li&amp;gt; Si viajas con acompañantes de diferente nivel físico, prioriza la senda que deje etapas razonables y buenos descansos.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;/ul&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La compañía también influye. Pasear solo no se parece a pasear en pareja o en conjunto. A solas, uno decide en qué momento parar, en qué momento charlar y cuándo enmudecer. En grupo, la logística se complica, pero aparecen conversaciones y apoyos que pueden salvar una jornada mala. Si hay diferencias de ritmo, es conveniente hablarlo ya antes, no en mitad de una cuesta bajo la lluvia.&amp;lt;/p&amp;gt;&amp;lt;p&amp;gt; &amp;lt;iframe  src=&amp;quot;https://www.youtube.com/embed/iamvmgpkzxQ&amp;quot; width=&amp;quot;560&amp;quot; height=&amp;quot;315&amp;quot; style=&amp;quot;border: none;&amp;quot; allowfullscreen=&amp;quot;&amp;quot; &amp;gt;&amp;lt;/iframe&amp;gt;&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Santiago no es el único centro del viaje&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Aunque todas y cada una estas sendas dialogan con Santiago, resulta conveniente no convertir la urbe en el único premio. Compostela impresiona, como es natural. Su papel histórico y simbólico está fuera de duda. Mas el Camino se empobrece si todo se reduce a llegar. En ocasiones, el recuerdo más vivo no será la entrada final, sino una comida fácil, una tarde de reposo o un tramo donde caminaste sin mirar el reloj.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; En Galicia, además de esto, el Camino puede integrarse con otros planes para viajes sin forzar demasiado. Quien tenga días extra puede acercarse a zonas costeras, descubrir villas con patrimonio o proponer pequeñas excursiones en urbes antes o después de pasear. La clave está en no sobresaturar la agenda. El cuerpo peregrino agradece la lentitud. Después de una semana andando, una tarde apacible vale más que 3 visitas encadenadas.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Las Rías Baixas, por servirnos de un ejemplo, ofrecen rutas, playas, gastronomía, naturaleza y patrimonio. Asimismo conectan con caminos jacobeos vinculados a la provincia de Pontevedra y con la dimensión marítima de Galicia, incluyendo la Senda del Mar de Arousa y Río Ulla. Si el viaje se abre hacia esa zona, vale la pena rememorar que el Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia incluye Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada. Cíes y Ons son las islas con alojamiento y servicios de restauración, y en temporada alta el acceso a Cíes y Ons requiere autorización previa ya antes de comprar el billete de barco. Este detalle práctico evita disgustos, pues no es suficiente con presentarse en el puerto con ganas de improvisar.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Extender el viaje cara el norte de Portugal&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Para quienes llegan desde fuera y quieren ampliar la experiencia, el norte de Portugal combina muy bien con Galicia. Porto acostumbra a marchar como puerta de entrada natural a la región, y desde allí se abren opciones hacia el Douro y el Minho. No hace falta mezclarlo todo en exactamente el mismo viaje, pero si el calendario lo deja, la conexión cultural y geográfica resulta atractivísima.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; El valle del Douro, reconocido como paisaje cultural Patrimonio Mundial, ofrece una forma distinta de viajar: carretera, tren, navío e inclusive propuestas más singulares para quienes procuran algo singular. El enoturismo tiene un peso claro, con catas y experiencias vinculadas a la vendimia en el mes de septiembre y octubre. El Minho, por su parte, se asocia a la Senda del Vinho Verde, al tiempo que la Senda del Románico reúne decenas de monumentos en el norte portugués. Son planes que encajan mejor antes o después del Camino que entre etapas, pues pasear con la cabeza puesta en la próxima reserva puede quitarle presencia al viaje.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Si se combina Galicia y norte de Portugal, hay que observar la ambición. Un fallo usual es querer añadir demasiados destinos. Porto, Douro, Minho, Santiago, Rías Baixas y una ruta jacobea pueden sonar maravillosos sobre el papel, mas el cansancio logístico también existe. Mejor seleccionar pocos lugares y gozarlos bien. Un viaje no mejora por parecer más completo en un mapa.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Consejos prácticos para caminar con más cabeza&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La planificación del Camino no precisa obsesión, pero sí criterio. La mochila enseña rápido. Todo lo que parecía indispensable en casa pesa el doble en la segunda jornada. También conviene entender que cada senda tiene su propio nivel de servicios, &amp;lt;a href=&amp;quot;https://numberfields.asu.edu/NumberFields/show_user.php?userid=6824122&amp;quot;&amp;gt;planes para viajes de fin de semana&amp;lt;/a&amp;gt; afluencia y entorno. Las más transitadas facilitan la improvisación; las menos populares premian la previsión.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;ul&amp;gt;  &amp;lt;li&amp;gt; Lleva ropa cómoda y capas ligeras para amoldarte a cambios de tiempo, singularmente en Galicia.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;li&amp;gt; Reserva o confirma alojamiento cuando andes en datas de alta demanda o por rutas con menos servicios.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;li&amp;gt; No estrenes botas en el Camino. El calzado probado evita muchas ampollas y mal humor.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;li&amp;gt; Deja margen para descansar. Una tarde sin planes puede ser la mejor actividad del viaje.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;li&amp;gt; Consulta con cierta antelación permisos y condiciones si añades visitas a espacios naturales protegidos, como las Illas Atlánticas.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;/ul&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La alimentación asimismo merece respeto. No hace falta convertirla en una ciencia, pero sí comer de forma incesante y tomar antes de tener sed. Muchos bajonazos de ánimo en el Camino son sencillamente apetito, deshidratación o sueño. Parece obvio, hasta que te ocurre a 8 quilómetros del final de etapa.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Otro aspecto frágil es la expectativa. Algunas personas esperan una revelación diaria. El Camino no funciona así. Hay jornadas hermosas y jornadas desganadas, momentos de emoción y tramos donde solo piensas en quitarte la mochila. Esa mezcla lo hace real. Si admites los días grises, los lumínicos se disfrutan más.&amp;lt;/p&amp;gt;&amp;lt;p&amp;gt; &amp;lt;img  src=&amp;quot;https://i.ytimg.com/vi/VM-l-TcoW04/hq720_2.jpg&amp;quot; style=&amp;quot;max-width:500px;height:auto;&amp;quot; &amp;gt;&amp;lt;/img&amp;gt;&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Una ruta para cada forma de viajar&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Fisterra-Muxía, Inglés, Invierno y Vía de la Plata muestran 4 maneras diferentes de entrar en el cosmos jacobeo gallego. Una mira al océano después de la ciudad de Santiago. Otra recoge la memoria de quienes llegaban por mar y paseaban hacia Compostela. Otra propone una opción alternativa interior con otro ritmo. La última trae el peso de los caminos largos desde el sur.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Cualquiera de ellas puede ser el centro de unas vacaciones o formar parte de planes para viajes más extensos por Galicia y el norte de Portugal. Lo importante es escoger con honestidad, &amp;lt;a href=&amp;quot;https://www.hometalk.com/member/250759732/mayme1962660&amp;quot;&amp;gt;planes para disfrutar&amp;lt;/a&amp;gt; pasear sin convertir cada día en una lista de obligaciones y dejar espacio a lo inesperado. El Camino no se restringe a unir puntos. Enseña a mirar entre puntos, que es donde acostumbran a esconderse los mejores recuerdos.&amp;lt;/p&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Inninklxtw</name></author>
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